Comunicação à trois bandas

Proyectos eTwinning de los centros europeos: Instituto Educación Secundaria San Juan de Dios de Medina Sidonia (Cádiz) España, Escola Secundaria de Pinheiro e Rosa de Faro, Portugal y Lycée Européen de Villers-Cotterêts, Francia

24 noviembre 2006

Viaje a Portugal. Diario de María Jesús Jiménez Mera


Eran las 8:00 a. m, del día 16 de noviembre, era una mañana de lluvia y viento en la que nos fuimos para Portugal, concretamente para la ciudad de Faro donde nos esperaban nuestros correspondientes del proyecto eTwinning “Comunicação à trois bandas”. Nos subimos al autobús ilusionados con el viaje, este fue muy entretenido, lo pasamos muy bien oyendo las canciones de los portugueses, que aunque no las entendíamos nos divirtió oírlas para conocer el gusto musical de nuestros correspondientes. Así transcurrió el viaje hasta que aproximadamente a las 11:00 hicimos una parada en una zona de servicio para comer algo, e ir al baño.

Continuamos el viaje hasta Faro donde llegamos a las 11:30 hora portuguesa, esto de la hora nos extrañó un poco, ya que no estábamos acostumbrados a ese horario, también se nos cambió la línea del teléfono, a mi por Optimus.

Cuando llegamos a Faro, recogimos a la profesora Isabel en el Instituto Pinheiro e Rosa, para que nos acompañara a nuestro alberge, cuando llegamos a éste nos asignaron nuestros cuartos y sabanas, eran cuartos de ocho aunque dos compañeras tuvieron que dormir en otro cuarto.

Cuando terminamos en el alberge fuimos de nuevo al instituto para encontrarnos con nuestros correspondientes portugueses , allí estaban todos esperándonos, nos los presentaron y les dimos nuestros regalos y ellos el suyo al que le respondimos con un “obrigada” no muy bien dicho, nos enseñaron su instituto, el cual no tiene ni comparación con el nuestro, el suyo es una maravilla, tiene de todo y es enorme, luego nos quedamos a solas con ellos hablando algo, porque estábamos muy cortados, y nos llevaron al comedor de su instituto a comer. La comida estaba muy buena, (mejor de lo que yo esperaba), aunque me puse un poco mala con el estomago ,cuando terminamos de comer fuimos a visitar la ciudad de Faro, lo que fue un poco cansado, pero los museos y su casco antiguo era muy interesante.

Miguel se enfadó un poco porque hablábamos en las visitas y no hablábamos con nuestro correspondiente, pero cuando más nos dejaron solos con ellos no lo pasamos muy bien y hablamos mucho. Al rato de pasear con ellos a solas en Faro nos llevaron al centro comercial Forum, y allí compramos ropa, miramos tiendas y lo mejor aparte de cenar, fue el patinar sobre hielo algo que no había hecho antes, y me reí mucho .Cuando a las 22:00 nos tuvimos que ir no queríamos porque era cuando estábamos mejor.

Llegamos al alberge, hicimos las camas y nos duchamos, luego estuvimos hablando en los cuartos hasta tarde, y nos dormimos. A la mañana siguiente salimos hacia Lagos, cuando llegamos allí soltamos las maletas en el alberge, y nos fuimos a dar una vuelta para conocer la ciudad, visitando también su museo, que me gusto más que el de Faro, allí fuimos a comer .Y hubo un problema, a una compañera se le perdió su dinero y entre todos hicimos una colecta entre nosotros para darle dinero, ella se emocionó con este gesto.

Después de comer salimos para Ponta de Sagres, donde vi los acantilados más bonitos que nunca había visto, aunque allí hacia mucho viento y frío, nos tocó buena tarde, luego volvimos a Lagos donde estuvimos un rato solos por el pueblo, a las 20:00 fuimos a cenar, en una pizzería, volvimos al alberge y queríamos ir a una discoteca pero al final, Miguel se entero del peligro de salir solas y no nos dejó, pero el nos acompañó a dar una vuelta y estuvo bien, al final pasmos por la puerta de la discoteca y estaba cerrada.

Esa noche cuando volvimos al alberge empezamos a contar historias de miedo y no podíamos dormir, así que nos acostamos dos en una cama, y dormimos como mucho una hora.

Al otro día estábamos muy cansadas, y visitamos muchos pueblos como, Tavira, Albufeira , Vila Real de Santo Antonio.. , donde pudimos comprar regalos y comimos en Tavira, en la comida nos cobraron una exageración y nos enfadamos, pero por lo demás todo bien.

Así transcurrió nuestro viaje, al que volvería a ir una y otra vez sin lo, y no cambiaria nada ni lo bueno ni lo malo, porque de lo malo aprendí y de lo bueno disfruté. Gracias Miguel por este viaje en el que he aprendido mucho y he conocido mucho mejor a mis compañeros.